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PNL.

Parte 7. Creencias limitantes y potenciadoras. Cambio de observador.

Por Rodrigo García Dopico. Interim manager, consultor de ventas, coach ejecutivo y formador.

Todo esto que hemos comentado hasta ahora no es sólo importante cuando lo utilizamos hacia fuera, proyectado hacia los demás. Una de las razones por la que es tan poderoso es que además de con los demás podemos utilizarlo para ayudarnos a nosotros mismos. Por ello antes de acabar me gustaría reflexionar sobre un nuevo concepto que me gustaría compartir con vosotros.

En otros post os hablaba de nuestro portátil (nuestra cabeza). Sobre ello os decía que hay ciertos programas que utilizamos que hacen que ese portátil funcione. Hay algunos fantásticos, que me ayudan, pero hay otros que no.

Hasta ahora hemos estado hablando mucho de calibración, respeto del mapa mental, adaptarnos  a la otra persona. Hablábamos básicamente de influenciar al otro. Pero todo esto sirve de poco si no lo enfocamos en la influencia hacia nosotros mismos. ¿Cómo hacer eso? ¿Cómo enfocarnos en generar influencia hacia nosotros mismos?

Como decía hay programas dentro de nuestra cabeza que no nos ayudan. A esos programas los llamamos creencias limitantes. Cuando nos enfrentamos a un objetivo muchas veces tenemos unas voces que nos dicen a nosotros mismos que no es posible, que no podemos.

Son esas pequeñas voces que parten del diálogo interior que se originan en nuestra cabeza. Voces que dicen cosas como estas.

  • Que malo soy
  • Esto es imposible,
  • Lo voy a hacer fatal.
  • No lo voy a conseguir.

Cuando estamos en medio de la consecución de un objetivo, o tratando de hacer algo, estas voces, estas creencias limitantes, no nos ayudan y nos perjudican mucho. Es por ello muy importante identificarlas para que podamos eliminarlas y sean sustituidas por otras, que serían las creencias potenciadoras. Y eso podría ser tan sencillo como cambiar esas voces por otras:

  • Claro que puedes
  • Es posible
  • Puedes un poco más

o una frase que me encanta

  • Si te equivocas seguro que aprendes.

A veces damos muy bajo concepto al error, cuando es el error una verdadera fuente de aprendizaje.

  • Me sentiré muy satisfecho con tu esfuerzo.
  • Puedo.
  • Es posible.

Aunque es conveniente ser sinceros, si somos pragmáticos, todo esto tampoco quiere decir que cada uno de nosotros pueda ser una persona con superpoderes. La frase  “si aplico mis creencias más potenciadoras seguro que soy capaz de todo”, está bien, no hay que ponerse barreras, pero la realidad es que no todos somos capaces de todo.

Tenemos que ser realistas. Alguien, por ejemplo, alcanza hasta el grado siete, y se da cuenta que llega hasta ese grado, pero influenciado,con unas ciertas creencias limitantes.

La pregunta es: ¿Qué diferente va a ser si en vez de conectar desde las creencias limitantes lo hace desde las creencias más potenciadoras?. Responder a esa pregunta nos va a hacer conectar con una cierta excelencia.

Porque volvamos otra vez a poner los pies en suelo. El resultado que está en siete quizás no vaya a ser de diez. Alguna vez puede que sí, pero no de forma estándar. Esto no es lo importante, porque la clave es que aunque sólo sea ocho, el aumentar un punto en efectividad ya será muy bienvenido en nuestra búsqueda de esa excelencia y mejora de resultados basándonos en nuestras creencias más potenciadoras.

Por tanto, insisto, en la dualidad de esta herramienta. Influenciar “me”, ¿Qué diferente vas a ser tú si profesionalmente, por ejemplo, dejas aparte ciertas creencias limitantes y te potencias mucho más desde las más potenciadoras?.

Pero también, ¿Qué diferente va a ser tu equipo si tu manera de liderarlo y gestionarlo va a ser enfocado a generar en ellos ese empoderamiento que proyecte sus creencias más potenciadoras?. Si todo esto no sólo lo aplicamos para nosotros mismos, también lo hacemos hacia las personas que estamos gestionando y tenemos éxito, justo en ese punto seguro que vamos a ganar todos.

Pero vayamos un poco más allá en relación a esto. Una vez más seamos sinceros, a veces no todas las cosas se pueden cambiar. Eso afecta a nuestra emocionalidad, sufrimos por ello y nos impide modular nuestras creencias. Es obvio que existen realidades que no dependen de nosotros y que por consiguiente no podemos cambiar.

¿Entonces. Qué podemos hacer, si es que podemos hacer algo al respecto?.

Por supuesto que sí. No podemos cambiar nada, excepto una cosa, la manera como las percibimos. Sencillamente se trataría de cambiar la representación interna que hacemos de las cosas porque es ella la que nos conecta a un estado de ánimo que nos hace ir a un cierto comportamiento. Si la cambiamos cambiamos todo.

Insisto, sí que podemos cambiar la manera en como percibimos las cosas y eso tiene un nombre “El cambio de Observador”.

Si desde aquí, lo vivo mal, con creencias limitantes, no respetando los mapas mentales y utilizando la empatía muy desequilibradamente, quizás desde un punto de vista diferente, solo con un cierto movimiento de perspectiva, sea capaz de tomar consciencia de los mapas mentales, de respetarlos, de gestionar la empatía con equilibrio, de calibrar a las personas y conseguir adaptarme. Un ejemplo. Haciendo un rapport efectivo…

Ese cambio lo llamaremos un cambio de observador , y es algo realmente muy potente. Y la buena noticia: eso depende de nosotros. Las circunstancias no se pueden cambiar, pero cuando te das cuenta de que nosotros siempre tenemos la riendas, porque sí podemos decidir estar aquí, ahí o allí. Cuando somos conscientes de que en este momento estamos decidiendo estar en alguno de los dos sitios, cuando nos damos cuenta que somos nosotros los que tenemos las riendas y que somos los que podemos decidir en cuál de los dos sitios deseamos estar, las puertas se abren a una mayor efectividad y felicidad.

Muchas veces lo hemos dicho a lo largo de todos estos pequeños post, pero no quiero acabar sin repetirlo, aunque no lo sepan existen a nuestro alrededor muchos expertos en PNL. Por eso, a modo ilustrativo me gustaría concluir con un verso de un poeta francés muy conocido Marcel Proust que dice algo como esto

Nada ha cambiado. tan solo yo he cambiado, y, de repente, todo ha cambiado”

  • “Nada ha cambiado”. Muchas veces nos vamos a encontrar con dificultades que a veces pueden parecer insalvables, con cosas que de entrada no puedo cambiar con personas realmente difíciles que tenemos que gestionar.
  • “Tan solo yo he cambiado”. De repente, decido tomar una perspectiva diferente, utilizar herramientas que pueden acercarme a esa persona, a ese objetivo, a verlo de otra manera.
  • “Y, de repente, todo ha cambiado”. Aquello que parecía una montaña insalvable,  sigue siendo un obstáculo, pero, de la noche a la mañana, ya no es insalvable y posiblemente, siendo aunque muy difícil asequible, quizás podamos cambiarlo.

 

Una vez más quizás pienses, estimado lector que me has acompañado a través de este pequeño viaje centrado en la PNL, que todo esto nada tiene que ver con las ventas. Quizás pienses que has perdido el tiempo, que lo útil sería hablar de técnicas de cierre, de ratios, KPi´s o de visitas. De embudos o volantes, de Sales Navigator, Dux o demás robots de prospección y ventas. A lo mejor que sería bastante más útil algún post sobre Inbound, su filosofía e implantación. Si eres amante de la venta tradicional quizás hubieras preferido hablar del número de visitas frías al día en relación a su conversión y rentabilidad, o de conveniencia o no según del sector al que nos refiramos de estrategias para ventas B2B, B2C, B2F y demás (será por siglas). De cualquier cosa menos de esta. Quizás tengas razón y seguro, que en breve, en los siguientes post, hablaremos sobre ello. Pero no quiero terminar sin recordar, que sobre todo y ante todo vender es una relación entre personas.  Las empresas, los equipos de trabajo, vendedores y compradores somos personas, y la clave del éxito en este contexto es la gestión de las emociones, la comunicación y las relaciones. Justo de las pocas cosas en lo que realmente, sí podemos influir, al revés que en otras, tales como entorno, competencia o precio en donde nuestro poder y capacidad de influencia quizás sea mínima. 

Como siempre espero vuestras opiniones. Quedo a vuestra disposición, ya sabéis en el correo rodrigo@logosvendere.com, o en nuestra web www.logosvendere.com

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